Por ActionCOACH Abril Morales / México
Este mes tuve la oportunidad de ver de cerca una vez más por que me gusta ser Coach, trabajar con empresarios llenos de energía, buscando crear diferencia en su mundo. Hambrientos por hacer y transformar el mundo; en contraparte darme cuenta de que esta energía desbocada puede traer muchas malas experiencias al negocio, por eso no puedo evitar citar ese viejo adagio “Con calma que llevamos prisa”.

Empresario cuando te asalta esa gran idea para crecer tu negocio, que es lo siguiente que piensas, los primeros pasos para implementarla y cuando te das cuenta ya estas al teléfono buscando la gente para implementarla y cuando se agotan los días y los meses pueden pasar una serie de cosas.

Lograste que la idea rindiera frutos, no estas seguro de cuantos, pero tienes la sensación de que pudieron ser más o que descuidaste algo dentro de tu negocio.
No sabes si la idea esta dando frutos, pero tú y tu equipo estan viviendo en un torbellino, la operación diaria más esta nueva idea los tiene saturados y te preguntas, ¿fue buena idea?
Ahora que me regalas algo de tiempo en este artículo, empiezas mentalmente la lista de todas las grandes ideas que se quedaron en el camino, murieron de inanición o por infarto súbito. Nunca regresaste a alimentarlas para que crecieran o fue tan grande la carga energética de tu parte para consolidarla que la sobresaturaste y al final no pudo mantenerse en vida por toda tu carga de trabajo.

¿Qué faltó?

Visión, probablemente no pusiste claro que es lo quieres obtener. A que segmento de mercado va dirigido, cuantos recursos tienes que dedicar y sobretodo cuánto te va a distraer a ti y a tu equipo de trabajo, para que no pierdas foco de lo que actualmente genera el 80% de tus ingresos.

Alcance, definir cuales son los elementos que te dejan saber el estado de salud de esta idea, cuanto dinero requiere para comenzar a cobrar forma, como retorna ese dinero, cuando empieza a ser auto sustentable.

Plan de acción, cuáles son los primeros pasos que dar y como saber que están ejecutándose correctamente.

Estos son algunos de los elementos que componen un plan, si es muy urgente empezar a ejecutar, pero es más importante hacer el plan. Cortar madera con un hacha sin afilar es más difícil y menos eficiente que detenernos tantito y afilar el hacha antes de empezar a trabajar.