Boletín Mensual

Bienvenido a nuestro boletín mensual de ActionCOACH, aquí encontrará artículos interesantes de la comunidad de ActionCOACH Iberoamérica y de la comunidad Mundial.

5 Pasos para Comerse al Elefante

Importancia un Plan Estratégico de Negocios Empresarial

Por ActionCOACH Guillermo Villamil / Argentina

Es sorprendente la cantidad de Empresas que no poseen un Plan Estratégico de Negocios y, más aún, la cantidad de Empresas que sí lo tienen pero jamás lo revisan.

Es fundamental contar con un Plan Estratégico ya que es la columna vertebral que guiará el crecimiento de nuestra Empresa.

Dicho Plan, alineado con la Misión y la Visión, debe contener todas las acciones de todas las áreas y todos los involucrados para alcanzar los objetivos.

Pongámoslo simple: si mi objetivo es comerme un elefante, no lo voy a hacer de un solo bocado o en un solo día, debo establecer objetivos de corto, mediano y largo plazo.

Entonces, en primer lugar debo fijar el plazo, por ejemplo 5 años. A partir de allí debo establecer concretamente qué resultados debo tener a los 4, a los 3, a los 2 años, al año y luego en cada una de las 53 semanas del año. El objetivo es establecer qué porción del elefante debo comer cada día.

Cuanto “más pequeño” sea el objetivo mayor será la probabilidad de alcanzar la meta.

Exactamente igual es con una Empresa. Se deben fijar los objetivos a largo plazo y luego particionarlos con objetivos SMART (Específicos: exactamente qué quieres lograr – Medibles: cómo vas mesurar el grado de avance – Alcanzables: desafiantes y posibles de cumplir – Resultados: con un fin determinado Tiempo: en un plazo determinado) de manera tal que con los KPI’s adecuados (Indicadores Clave de Desempeño) podamos establecer nuestro tablero de control para tener absoluta visibilidad de avance y poder maniobrar con la debida anticipación posible.

El grado de certitud de una decisión es directamente proporcional a la pertinencia y calidad de información que se posee al momento de la toma.

Cinco pasos muy importantes a tener en cuenta:

  1. Fija el objetivo macro y luego establece las diferentes “porciones” con tiempos y responsables para “comerte al elefante”.
  2. Cada tarea debe tener solo un responsable. Aunque un grupo o equipo de trabajo esté a cargo de la ejecución de la tarea, se debe nombrar a un líder que responda por el grupo. Recuerda:1 Tarea asignada a 1 persona = 1 Responsable en la ejecución o 1 Tarea asignada a 2 ó más personas = 0 Responsable en la ejecución.
  3. Una situación muy típica es que de cada reunión / proyecto importante surge un Plan de Acción con sus propias tareas, líderes y fechas de ejecución. El error más común es tratar todos los diferentes Planes de Acción de forma independiente. El resultado son los retrasos, las acciones que no se concretan por sobreasignación de tareas a las personas, presupuestos que no se respetan y en consecuencia los objetivos no se cumplen y sobreviene el estrés y la frustración.
  4. Todas las tareas, acciones y planes, para que no sean meros actos espasmódicos de bajo impacto, deben estar articulados y alineados con nuestro Plan Estratégico de Negocios.
  5. Fijar una frecuencia y dar seguimiento con la finalidad de evaluar el grado de avance, corregir posibles desvíos, realizar los cambios controlados y actualizaciones necesarias de acuerdo a los cambios de contexto que pudieran ocurrir.

El Plan Estratégico de Negocios deberá estar impreso, visible y consensuado con todos los involucrados.

Si está en tu cabeza, solo en tu computadora o arrollado en un estante, no es un Plan solo es una expresión de deseo.

¿Qué Perfil Tienen los Empresarios Exitosos?

Cómo medir el éxito de una empresa

 

Por ActionCOACH Juan Bosco Arreola / México

Cómo podemos calificar qué tan exitosa es una Empresa, es un buen punto de partida para contestar la pregunta.

El criterio más común utilizado para medir el éxito de una empresa es su tamaño.

Este criterio aunque importante, resulta insuficiente y en algunos casos engañoso. Las empresas grandes no son necesariamente exitosas.

Un mejor criterio para medir el éxito de cualquier sistema es el concepto de calidad total, según el cual, el nivel de éxito es el nivel en que cumple los objetivos para los que fue creado.

En el caso de las empresas este criterio es la sustentabilidad, que tiene que ver con la capacidad de la Empresa de permanecer y crecer en su mercado, cumpliendo los objetivos de sus principales integrantes: inversionistas, personal, clientes, proveedores gobierno, comunidad y medio ambiente.

Aplicando este criterio, podemos decir que el número de empresas que lo logran es un pequeño porcentaje y que constituye un gran reto para los empresarios, tanto por su dimensión como por el compromiso necesario para lograrlo.

El principal elemento del perfil de una empresa exitosa es que la dirige un empresario exitoso, recordando que la empresa es un reflejo de su dueño y que nunca podrá la empresa ser más grande que su dueño.

Apoyados en este pensamiento será mejor ocuparnos del perfil del empresario exitoso, dueño de una empresa exitosa.

Jim Rohn, en su libro “Las cinco piezas más importante del Rompecabezas de la Vida”, nos enseña que:

“Lo que pensamos determina lo que creemos, lo que creemos influencia lo que decidimos, lo que decidimos influencia lo que somos y lo que somos atrae lo que tenemos…”

Conforme al pensamiento de Jim Rohn los elementos esenciales del perfil del empresario exitoso son: mentalidad poderosa, actitud positiva, competencia profesional y buenos hábitos.

Hablemos por ahora de la mentalidad y posteriormente nos ocuparemos del resto de los factores de éxito.

Los empresarios exitosos tienen mentalidad poderosa, basada en principios y valores sólidos respecto de sí mismos, de la vida, de la empresa y de los elementos que la integran: personal, clientes, proveedores…etc.

Los empresarios exitosos creen fuertemente en el valor de la abundancia. Creen que la vida y el mundo son abundantes, no sólo en dinero y riquezas, sino en todos los dones de la vida como la salud, la alegría, las relaciones y que esta abundancia está disponible para todos.

Un empresario exitoso cree firmemente que puede construir una gran empresa que genere prosperidad abundante y el estilo de vida que desea vivir.

Un empresario exitoso cree firmemente que hay un mercado abundante para crecer, que hay abundancia de personal de buena calidad que sí se pone la camiseta, cree que su negocio debe de funcionar exitosamente aunque él no esté presente, porque entiende que su rol es dirigir NO OPERAR, SINO DIRIGIR su negocio.

El Arte de Decir “NO”

Cómo aprender a decir que No

Por ActionCOACH René Ribas / Brasil

Todo empresario debe aprender a dar respuestas negativas para no comprometer la salud de la empresa. – René Ribas

Las personas crecen escuchando que “el cliente siempre tiene la razón”. Es el tipo de mensaje que, repetido una y otra vez, incluso puede convertirse en una verdad en la imaginación colectiva. Pero cualquiera que se haya sumergido en el mundo de los negocios sabe que el cliente también puede cometer errores, innumerables veces. Para los empresarios, el gran desafío es cómo informarles que esas demandas que no pueden cumplirse, ya sea porque no se ajustan al servicio contratado o por varias otras razones.

El cliente es una figura fundamental en la vida de cualquier empresa. Sin ella, el negocio no existe. Sin embargo, esto no significa que el empresario deba doblegarse ante todas las demandas impuestas por él. Una relación comercial debe basarse en la confianza y la transparencia. Y “no” es un recurso importante para evitar futuros errores y problemas en los negocios, en ambos lados.

Los requisitos fuera de contexto, los plazos inviables, las demandas que no se han contratado deben puntuarse y acordarse. En general, los pedidos varían desde descuentos poco realistas hasta plazos demasiado cortos para ejecutar la demanda. Estas son situaciones que pueden comprometer la calidad del producto o la salud financiera de la empresa que brinda el servicio.

Los empresarios que intentan complacer a sus clientes por miedo a decir que no y corren el riesgo de perderlos se disgustan y ponen en riesgo el equilibrio de todo el equipo.

Decir “no” está permitido e incluso recomendado en el mundo de los negocios para evitar problemas importantes en el futuro. La pregunta es cómo hacer esto sin causar descontento o enviar un mensaje agresivo.

Por parte de la comunidad empresarial, la resistencia al “no” a menudo se debe al temor de dar la impresión de falta de cooperación e incluso de falta de solidaridad. Sin embargo, las empresas y los empresarios que aceptan todas las demandas de sus clientes están comprometiendo no solo la calidad del servicio ofrecido, sino también la vida útil de su negocio.

Por otro lado, los buenos clientes, aquellos que valoran el servicio / producto ofrecido, también tienden a mantener relaciones comerciales basadas en la honestidad y la transparencia.

Además, hay otra perspectiva que debe considerarse en las relaciones comerciales: cada empresario también es cliente de otras empresas y, en esta situación, generalmente da respuestas positivas o negativas a sus proveedores o candidatos a proveedores.

Para aquellos que presentan una propuesta comercial, una de las situaciones más incómodas es la falta de retroalimentación o la indiferencia. La elaboración de una propuesta comercial es el resultado de mucha investigación, esfuerzo, talento y recursos. Toda esta inversión solo será recompensada si el cliente acepta la oferta. El problema es que muchos empresarios no valoran este esfuerzo comercial y simplemente se niegan a dar satisfacción o incluso a responder a los intentos de contacto, y esto a menudo ocurre solo para evitar una respuesta negativa.

En cualquier situación de la vida, un “no” sincero es más productivo que estar en el vacío. Si no hay más interés en el servicio o los valores no son adecuados a la realidad de su empresa, agradezca la devolución y rechace la propuesta. Pero nunca deje a su proveedor sin respuesta.

4 Consejos para decir “no” al cliente:

1. Saber cómo escuchar: escuche, cuestione y discuta, de una manera clara y educada, porque la propuesta / idea presentada no es factible en ese momento. Evite el “no” sin justificación o razón aparente. Es importante que cualquiera que reciba una respuesta negativa entienda su razón.

2. Transparencia: sea ​​honesto con sus clientes. Es mejor decir no que comprometerse con algo que no puede ofrecer adecuadamente. Explique claramente la razón de la respuesta negativa.

3. Alternativas actuales: no se limite a un “no”. Ofrezca soluciones que puedan satisfacer los deseos del cliente, dejando en claro la intención de ayudar.

4. Cambio de roles: póngase en el lugar de la otra empresa y dese cuenta de que quedarse sin respuestas es improductivo. Esto demuestra madurez comercial. Además, el “no” en sí mismo, cuando se aclara y puntúa, puede contribuir a que el proveedor se pregunte si sus precios y servicios son adecuados a la realidad del mercado.

Se Buscan Líderes: Pocos Pueden Postularse

Cualidades que definen a un verdadero líder

Por ActionCOACH

En la realidad mundial de hoy, es difícil encontrar grandes líderes. Algunos líderes son dominantes y agresivos, mientras que otros adoptan un enfoque más detrás de escena. Los estilos de liderazgo varían, cambian, se definen y redefinen, sin embargo, la mayoría de nosotros solo hemos experimentado un gran liderazgo verdadero unas pocas veces. Si fuera fácil, todos lo harían, ¿cierto?

En 2018, Forbes.com enumeró las cualidades que definen a un verdadero líder. Las cualidades incluyen; Entusiasmo; Integridad; Habilidades de comunicación; Lealtad; Decisión; Competencia; Empoderamiento y Carisma (Fries, 2018). Esta lista parece razonable y puede crear una imagen de lo que un líder no es al enumerar los antónimos de cada palabra. Apatía; Deshonestidad; Pobres habilidades de comunicación; Traicionero; Titubeante, Incompetente; Restrictivo; y Soso son excelentes descriptores de lo que un líder no debería ser o rasgos que no deberían poseer.

John Maxwell definió a un líder de esta manera: “Un líder es aquel que conoce el camino, sigue el camino y muestra el camino”. Se han escrito cientos de libros sobre liderazgo. Un best seller tras otro best seller cuentan los comportamientos y rasgos de un gran líder para que podamos seguir sus pasos. Entonces, ¿por qué es tan difícil liderar con eficacia? ¿Por qué las fórmulas no funcionan para todos?

En definitiva, debe haber voluntad para liderar. Un deseo de mantenerse alejado de lo que todos hacen debe estar presente en cada verdadero líder. Claramente, algunos “líderes” son simplemente colocados en esa posición y son solo titulares. No influyen ni conducen decisiones. No inspiran ni motivan. No se presentan como ejemplos o comportamiento modelo. Solo están jugando un papel. Pueden actuar como un líder, pero no encarnan cualidades de liderazgo.

Como un actor, los líderes pueden aprender líneas y repetir el diálogo para adaptarse a muchas ocasiones. Pueden moverse por una escena sin interrumpir gran parte de la acción, pero en realidad no se conectan. No dejan una impresión duradera. De alguna manera, simplemente no juegan un papel convincente. Al igual que el actor que carece de emoción, empatía y conciencia por sus compañeros de teatro, un líder que no está en sintonía con sus jugadores tocará la nota equivocada.

El verdadero liderazgo también requiere una voluntad de cambiar y evolucionar. Los líderes no pueden quedarse con la misma nota para siempre y así liderar diferentes equipos, a través de diferentes desafíos. Tienen que estar dispuestos a cambiar el control, saber cuándo avanzar sus ideas y saber cuándo es el momento de apartarse para permitir que otros tengan éxito. Los resultados de un líder no se miden, sino que se fijan en el éxito de su equipo para comprender realmente lo que hace un verdadero líder.

Los líderes también deben estar dispuestos a fracasar. Deben estar dispuestos a aceptar la derrota e identificar las lecciones que pueden transmitir. Finalmente, un gran líder tiene que compartir la sabiduría. Educar y enseñar debe ser primordial. Estos verdaderos líderes crean nuevos líderes.

Y aunque se habla mucho de lo que debe hacer un líder, las cualidades que deben poseer y las características que demuestran, no es frecuente que se preste atención a algunas verdades universales que enfrentan todos los grandes líderes. La primera de esas verdades es la soledad y el aislamiento. Los líderes no tienen el lujo de la protección o compañía de los rebaños. Tienen que mantenerse al margen.

En un artículo reciente de Inc.com, identifican verdades adicionales que enfrentan los líderes en el mundo de los negocios de hoy. Describen siete áreas clave:

  1. Resolución de problemas enfrentando conflictos directamente
  2. Crecimiento y desarrollo
  3. Empleados por delante de los clientes
  4. Mantener seguros los lugares de trabajo
  5. Escuchar y aceptar comentarios
  6. Demostrar confianza a través de la vulnerabilidad
  7. Sentir amor y cuidado

Los líderes no pueden darse el lujo de evitar. Deben forjar y superar el conflicto, realmente liderar el camino a seguir. La naturaleza del conflicto es irrelevante. Los líderes deben superar obstáculos para evitar el estancamiento, la inercia y la complacencia. Tienen que enfrentar el conflicto con resolución y encontrar resultados mutuamente beneficiosos siempre que sea posible. Los verdaderos líderes deben tomar las decisiones difíciles que nadie más debería o puede tomar.

Los líderes tienen que evolucionar. Deben aumentar sus conocimientos y habilidades constantemente. Deben trabajar tan duro consigo mismos como lo hacen con los demás.

Los líderes necesitan elegir lados. Los empleados deben ser líderes como primera prioridad en su lugar de trabajo. Por encima de las necesidades de los clientes, los empleados que son valorados y tratados de manera justa son más propensos a tener un mejor desempeño.

Los grandes líderes se aseguran de que la seguridad sea una prioridad. Los entornos físicos y culturalmente seguros deben ser fomentados y defendidos por los líderes de la organización. Asegurarse de que sus empleados tengan un lugar de trabajo equitativo donde se sientan escuchados y reconocidos desarrolla mejores condiciones para hacer negocios. Si los líderes fracasan en esta tarea, los lugares de trabajo se vuelven improductivos.

Los líderes generan confianza y al pedir y aceptar retroalimentación regularmente, expanden su influencia. Demuestran su humanidad y realmente se preocupan por aquellos que trabajan para ellos. Los líderes no lo fingen. No lo marcan ni solo hacen los movimientos. Son abiertos y reciben la mayor cantidad de información posible para mantener abiertas las líneas de comunicación y reducir la incertidumbre.

En definitiva, los líderes son humanos. A veces olvidamos que también tienen desafíos. No podemos definirlos como perfectos o infalibles. Los pedestales están destinados a volcarse, y si coloca un líder en uno, no se sorprenda ni decepcione si tienen problemas para mantener el equilibrio. Aprende de ellos, pero no los idealices. Absorbe información y enseñanza, pero no te obsesiones. Encuentra inspiración sin adulación ciega.

Ser un líder no es para todos. No todas las almas están destinadas a liderar, pero hay cualidades y habilidades que podemos aprender y adaptar para ser más efectivos y exitosos. Si crees que tienes lo que se necesita para ser un líder, entonces aplícate. Aprende. Lee. Pide retroalimentación. Es posible que tu solicitud aún no esté completa, pero sigue completando esos cuadros, para que cuando tengas la oportunidad en el escenario de liderazgo, tomes el centro de atención y recibas una gran ovación.