Boletín Mensual

Bienvenido a nuestro boletín mensual de ActionCOACH, aquí encontrará artículos interesantes de la comunidad de ActionCOACH Iberoamérica y de la comunidad Mundial.

La delegación de poder para salir victoriosos ante un panorama adverso

Por ActionCOACH Agustín Torres / México

El 21 de octubre de 1805 se enfrentaron ingleses y franceses en la guerra de Trafalgar en la cual se escribió una gran historia de éxito ante la adversidad.

Francia gobernada por Napoleón planeaba invadir Inglaterra y para esto tenía que vencer a su fuerza naval que era dirigida por Horatio Nelson de 47 años quien había sido exitoso en otras batallas y era reconocido por su estrategia militar.

Las probabilidades no le favorecían a Nelson quien disponía de solo 27 barcos contra 33 de Francia que estaba aliada con España. Sin embargo Nelson tenía bajo la manga uno de los mejores planes en la historia militar.

Tradicionalmente las batallas navales se realizaban poniendo los barcos alineados en una línea paralela a la línea del enemigo, cada barco atacaba a su barco enemigo y los almirantes se situaban en medio de la línea para dar las órdenes a los capitanes de barcos por medio de señales con banderas.

Pero Nelson planeó el ataque con sus barcos formando 2 líneas perpendiculares para romper la línea francesa en 3 partes para crear un caos e impedir que su almirante pudiera dar órdenes.

Cada barco era tripulado por 850 marinos, organizados en diferentes funciones de tal forma que dirigirlos requería de una total sincronía y orquestación.

Además de la formación perpendicular el plan de Nelson incluía otro aspecto fundamental que se le llamó “The Nelson Touch” y que se refería a que cada capitán debería conocer la estrategia, de tal forma que durante la guerra debería decidir y actuar bajo su propia iniciativa en lugar de esperar órdenes directas.

Así que Nelson tuvo varias reuniones tácticas con sus capitanes para explicarles el plan y el 9 de octubre les mandó una carta confidencial describiendo la forma de ataque en 2 columnas y enfatizó el papel de los capitanes durante la guerra, de esta forma redujo la dependencia de la comunicación durante la batalla.

Logró que cada capitán tuviera claro el objetivo que era el de partir la línea francesa en 3 partes y después debía poner su barco al lado del barco enemigo para atacarlo y hundirlo o someterlo, para lo cual podía tomar las decisiones que considerara convenientes.

Los franceses funcionaban bajo un sistema autoritario ya que Napoleón le prohibió al almirante Pierre Charles Villenueve que explicara a sus capitanes cuál sería la estrategia, por lo que dependían al 100% de las órdenes con las banderas en el momento de la batalla.

La batalla sucedió de acuerdo al plan, se partió la línea francesa en 3 partes y en el caos los capitanes franceses no supieron que hacer, los capitanes ingleses empezaron a actuar por sí mismos y vencieron a los barcos franceses. A pesar de su superioridad numérica los franceses perdieron 19 de sus barcos mientras que los ingleses no perdieron ninguno!

Nelson creó una cultura entre sus capitanes, les explicó la estrategia y les delegó poder y autoridad para tomar decisiones cruciales durante la batalla, es decir desarrolló en ellos un sentido empresarial.

En los negocios ocurre algo similar, un dueño de negocio puede tener a su equipo solo para que siga sus órdenes, no les explica la estrategia, solo les da órdenes autoritarias de las tareas que deben llevar a cabo, los empleados no son responsables de lograr un resultado sino solo de cumplir las tareas que se les asignen, los empleados no conocen la estrategia porque es confidencial!

Para desarrollar un equipo efectivo que logre resultados tienes que delegar el poder y la toma de decisiones, empoderar a tu equipo para que sea proactivo y que lleve a cabo acciones sin esperar a que alguien le indique qué debe hacer.

Cada miembro de tu equipo debe conocer la visión, la estrategia y las metas de la empresa, debe sentirse dueño de su departamento y debe hacerse responsable de sus resultados. Es importante que tenga el panorama completo para que sepa como impactan sus acciones y decisiones a otras personas o departamentos y a la empresa en su conjunto.

El delegar poder no implica que tú pierdas poder sino que te vuelves más poderoso al tener un equipo efectivo y más ágil en la toma de decisiones. Para que tu empresa mejore sus resultados tienes que darle poder a tu equipo, empodéralos siguiendo estas reglas:

  1. Delega el trabajo completo a una persona y dale toda la responsabilidad.
  2. Explícales la visión, la estrategia y las metas a lograr una y otra vez, hasta que la dominen.
  3. Involúcralos en formular las acciones
  4. Afronta los riesgos, el peor riesgo es tener un equipo incapaz de lograr resultados
  5. Ofrece retroalimentación positiva y constructiva. Dale todo el crédito y reconocimiento a la persona que complete el trabajo y logre los resultados.
  6. Provee los recursos necesarios.
  7. Ofrece guía y consejos sin interferir.
  8. No les permitas que te deleguen de regreso el trabajo.
  9. Delega la toma de decisiones mediante la formulación de las siguientes preguntas: Es bueno para los clientes?, Es bueno para la empresa?, Va de acuerdo con los valores de la empresa?, si la respuesta es si la persona debe darle para adelante.

Forma un equipo de personas empoderadas y lograrás mejores resultados en las batallas de los negocios.

¿Tu visión de negocio es capaz de vencer la crisis?

Por ActionCOACH Alfredo Gutiérrez / México

¿Cómo salir de la mediocridad, con competencia leal y negocio rentable?

¿Qué hicieron los grandes líderes para trascender y generar empresas longevas? ¿Qué debo cambiar para lograr mis metas?

David J Schwartz cita algo muy cierto: “No hay tanta competencia en los niveles de excelencia; la competencia la hay en los niveles de mediocridad”

En la mayoría de los programas de coaching, una de las etapa más retadora con los empresarios es poder determinar su “característica única de venta”.

¿Cuál es tu mayor ventaja o tu diferencia en el mercado? ¿Por qué tu cliente debe elegirte a ti y no a la competencia?   Las respuestas más comunes son algo similar a esto: “nuestro servicio al cliente es mejor”, “somos los más baratos del mercado”, “la calidad de nuestros productos está por encima de nuestra competencia” o simplemente; “por qué tengo muchos años en el mercado”.

Si la misma pregunta la contestará tu competencia, ¿cuántos de ellos dirían lo mismo que tú?, o incluso, ¿qué diría el cliente que perdiste la semana pasada o el año anterior?

Diferenciarte de tu competencia, buscar la excelencia y comunicar (hago énfasis en este verbo: comunicar) tus beneficios reales a tu mercado; requiere de un análisis consciente y delicado, basado es saber escuchar a tu cliente y lo que el mercado está pidiendo constantemente.

Una buena manera de empezar a evaluar que tan diferente es tu oferta con respecto a lo que hay en el mercado, es considerar los siguientes 4 aspectos:

 

1. PASIÓN POR LO QUE HACEMOS

El aprendizaje de una técnica, habilidad o especialidad; genera en muchos emprendedores la idea de su plan de empresa.

Es indispensable sentir de verdad que vibras de emoción cuando respondes a estas preguntas:

  • ¿Qué sueño estoy persiguiendo cada día?
  • ¿Para qué decidí emprender mi negocio?
  • ¿Por qué hago lo que estoy haciendo?

El éxito está en ser único entre las opciones.  Y para ser diferente tienes que hacer y sentir como propiedad tus metas y tus sueños; vivir con pasión por lo que haces, divertirte mientras trabajas y … ¿el dinero?  El dinero es consecuencia y resultado de lo que haces.

 

2. CREA VALOR

Austeridad y ser cautos con el control del dinero, no es vender barato. En momentos difíciles o de crisis; muchos empresarios se ven obligados a trabajar con austeridad; pero cuando hay abundancia, entonces la austeridad queda en el olvido.  Cuándo mejor está nuestra liquidez, debemos seguir practicando la austeridad.

La confusión se encuentra cuando queremos bajar la calidad de lo que hacemos al disminuir el presupuesto en los conceptos más importantes de tu negocio.  Conocer nuestro negocio incluye saber lo que comentamos en el primer inciso; ¿qué nos hace diferentes?

Invierte mejor en los aspectos que te hacen diferente; algunas materias primas, la imagen, el empaque, la distribución, los sistemas, etc.  Y baja costos en todo aquello que no aporta un valor agregado a tu cliente, como puede ser; las marcas de tus vehículos, la oficina lujosa que nunca visitan tus clientes o la investigación de mercado para productos o servicios que jamás vas a vender o que distraen del enfoque principal de tu negocio.

Hay tres aspectos cruciales que no pueden ser víctimas de recortes presupuestales en tu empresa:

  1. Calidad y capacitación en empleados estratégicos (evaluar a tu equipo estratégico debe incluir la evaluación de tu liderazgo);
  2. Calidad en los materiales y servicios claves para mantener tu característica única de venta y;
  3. Calidad y seguimiento en tus estrategias de marketing.

¿Por qué?, porque esto crea valor para tu cliente.

 

3. ESCUCHA, PREGUNTA Y OBSERVA EL ENTORNO

El mercado evoluciona y en el mundo actual, esto sucede más rápido de lo que muchas empresas son capaces de reconocer.

La innovación y capacidad de adaptarse a las nuevas exigencias del mercado está en manos de los líderes de cada industria, de los más inteligentes y los que estudian el desarrollo y avance tecnológico y científico que el mundo descubre día a día.

Pero ser más inteligente, no significa tener más capacidad económica; o tener más estructura; o más experiencia.  Sin duda, son factores que benefician a los grandes; pero está probado que las personas más inteligentes son las que hacen preguntas de mayor calidad, se mantienen actualizados y dedican tiempo a observar lo que sucede en su entorno.

Siendo así; escucha a tus clientes, a las universidades, a los centros de desarrollo y tecnología, asiste a seminarios, capacitaciones o conferencias; lee libros de negocio y sobre todo; pregunta el doble de lo que hablas, escucha con más atención de la que tu ego te lo permite, y observa los detalles con más atención.

 

4. MEJORA CONTINUA E INNOVACIÓN.

Los hábitos que tenemos son la principal causa para hacer actividades que nunca habías hecho o para mantener la mediocridad en la que vivimos.

Por eso, es importante tener disciplina que permita cuestionar constantemente los hábitos y creencias que tenemos.  Salgamos del estado de confort que vivimos y reconocer que la disciplina empieza cuando tenemos el hábito de hacer cada vez mejor lo que ya habíamos hecho bien.

Se puede empezar por realizar un listado de actividades que haces en el día o que determinada área de tu empresa realiza de manera rutinaria. ¿Cuántas de esas actividades son realmente de valor para tu cliente? ¿Qué actividades están alineadas con avanzar hacia tus metas? ¿Por qué algunas actividades se volvieron hábitos que deben cambiarse para obtener mejores resultados?

Los malos hábitos y las creencias que paralizan tu cerebro, son las principales causas de no lograr metas ambiciosas y evitar la mejora continua e innovación en tu empresa.  La repetición de una acción, termina convirtiéndose en un hábito; haz de la mejora continua y la innovación, un buen hábito para tu negocio.

La pieza clave de cualquier Negocio

Por ActionCOACH César Calderón / España

Empresario/Emprendedor, ¡tienes que jugar mejor tu rol de Dueño!

Por lo general cada empresario asume su negocio como el objetivo principal, y no como un medio para alcanzar algo más grande. Es importante construir un gran Negocio, aunque no debe ser la meta… Entendido esto, hay que tener cuidado de no mezclar un Autoempleo con un Negocio, la diferencia radica en la calidad de vida que se pueda tener… ¿A qué se aspira, a un buen trabajo o a una gran vida?

Trascender en ese sentido sólo es posible con un verdadero Negocio, es decir, si es Rentable y Eficiente aun SIN la presencia del Dueño. Cuando no es así, la falla radica en su Dueño, ya que de esa posición depende todo… Todo barco funciona mejor si tiene una buena máquina, mucha tecnología, mantenimiento constante, gente bien formada, etc., pero sin un buen Capitán que dirija la nave y los recursos en una dinámica coordinada y eficiente para alcanzar el destino previsto, la travesía se verá comprometida en todo momento…

Sólo los Dueños de Negocio que ejercen bien su rol pueden alcanzar el destino previsto, pero usualmente carecen de las habilidades necesarias para lograrlo por la manera como llegaron hasta allí, y porque no se educaron para ello. Por eso vemos tantos Dueños de Negocio con problemas de gestión, inexpertos, sin buenos resultados y/o con estrés constante…

Con el tiempo han podido HACER ciertas cosas, pero no las que son fundamentales, entonces deben aprender a SER mejores Dueños de Negocio, dejar de invertir Tiempo y Dinero en actividades que no generan valor, y enfocarse en asuntos más importantes que dejan de atender por distintas razones. ¿Qué les falta? Más conocimiento, perspectiva externa, rendir cuentas y más empuje para garantizar que los cambios sucedan… Se trata de progreso, no de perfección, todo basado en ACCIÓN

En este contexto pueden llamarse como prefieran, Dueños, Emprendedores o Empresarios, eso da igual… ¡La función que les corresponde es la única que no se puede reemplazar! Ese rol les exige planificar mejor, crear valor, decidir rápido, garantizar acción, hacer seguimiento, ajustar rápido y mantener el entusiasmo.

Haciendo todo eso el Dueño de Negocio es más visionario y estratega, capaz de conseguir que la operación funcione bien a la vez que desarrolla aspectos más estratégicos que él y solo él puede y debe atender. El problema siempre ocurre cuando se enfoca sólo en lo primero y descuida o evita lo segundo.

Durante esta transformación, lo adecuado es no ir poniendo parches en un problema u otro, sino mejorar todo el negocio con una visión integral, reconduciendo la sincronía y la sinergia de todas las áreas clave a la vez, en el orden correcto para no fallar, siendo más proactivo que reactivo, anticipándose a los hechos y aprovechando mejor todas las oportunidades.

Ahora bien, el rol del Dueño tiende a ser, por mucho, el más solitario e injusto de todos… Lo más probable es que se la pase buscando información del QUÉ hacer, y con suerte haya probado CÓMO hacerlo por sí mismo, pero aun así el negocio sigue estancado, desaparecido en el mercado, agobiado por la competencia, consumiendo mucho tiempo y con un enorme riesgo de desaparecer… Sin lugar a duda, algo sigue fallando… Todo suma, pero por sí sola una formación teórica o empírica por ensayo y error no son suficientes ni adecuadas.

El método de aprendizaje juega un papel clave. Es importante vencer el miedo a cumplir un plan, a ser guiado y a rendir cuentas, no se es menos empresario por eso, sino todo lo contrario. La clave está en desarrollar un negocio que funcione bien sin ti, y no pensar o trabajar en algo distinto…

Pensamiento crítico: ¿es un arte perdido?

Por ActionCOACH 

Según un artículo reciente en Harvard Business Review, el pensamiento crítico se encuentra entre las principales habilidades laborales que los empleadores buscan en el mercado laboral actual. Dicho esto, pensarías que las universidades y las preparatorias estarían llenas de clases para enseñar técnicas de pensamiento crítico a los estudiantes y los empleadores crearían entornos de trabajo que sumergirían a sus empleados en la disciplina de pensar críticamente todos los días.

Lamentablemente, ambos supuestos están equivocados. Los solicitantes no solo carecen de habilidades de pensamiento crítico al ingresar a la fuerza laboral, lo cual es un problema demasiado grande para este blog, sino que los empleadores a menudo no saben cómo acceder o mejorar su propio entorno de pensamiento crítico para sus empleados. A menudo, se debe a que definir el pensamiento crítico puede ser difícil de definir y los propios gerentes tienen diferentes niveles de comodidad al permitir que sus equipos ejerzan un verdadero pensamiento crítico para resolver problemas.

En pocas palabras, el pensamiento crítico es “el análisis objetivo y la evaluación de un problema para formar un juicio” (Dictionary.com, 2019). O más claramente, llegar a la mejor solución después de revisar todos los hechos pertinentes. Ya sea en la sala de correo o en los niveles más altos de cualquier organización, surgen problemas a diario. Algunos son evaluados y corregidos rápidamente, pero otros requieren un poco más de escrutinio y ahí radica la raíz de todo mal. El pensamiento crítico requiere que los empleados piensen y analicen la situación, elaboren un curso de acción o plan y luego ejecuten el plan para resolver el problema. Las manos de muchos gerentes comienzan a sudar cuando piensan en dejar que los miembros de su equipo encuentren soluciones ellos mismos y puedan sofocar el pensamiento crítico simplemente dando órdenes.

Es cierto que los gerentes a menudo no tienen tiempo para dejar que todos en el equipo realicen el proceso de evaluar críticamente todas las variables, recopilar información de cada parte interesada y elaborar un plan medible para abordar el problema. Hay momentos en que un gerente tiene que asignar tareas para abordar una situación que es urgente. Pero considere que el crecimiento para la organización realmente ocurre cuando el gerente y el equipo pueden abordar críticamente los problemas y desarrollar soluciones que no solo estén bien pensadas y sean lo más inclusivas posible. Desarrollar un ambiente rico en pensamiento crítico, comienza desde el principio.

Para evaluar el pensamiento crítico entre su equipo, primero verifique su nivel de ejecución. ¿Qué tan bien completan sus tareas? ¿Entregan a tiempo las tareas y se completan en su totalidad? Si los miembros de su equipo tienen problemas para cumplir con los plazos o tienen tareas parcialmente incompletas, entonces debe considerar proporcionar proyectos más finitos. Sea más específico en sus solicitudes, cree listas de verificación y/o procesos que deben seguir para garantizar que se aborden todos los pasos y que el resultado sea lo que espera. Siempre inspeccione lo que espera para asegurarse de que su equipo esté progresando.

Una vez que se sienta cómodo con el nivel de ejecución, puede pasar a la etapa de proceso. Ahora comienza a asignar proyectos con menos dirección y más ambigüedad. En estas tareas, está buscando ver si su equipo puede identificar lo que es realmente importante. ¿Son capaces de identificar los factores o variables más importantes? ¿Están buscando información importante de las partes interesadas? ¿Son capaces de articular esas ideas para usted de una manera que ilustra que comprenden completamente lo que hay que hacer frente a lo que sería bueno que hicieran? Esto no va a suceder rápidamente para algunos miembros de su equipo y es posible que tenga que usar el sistema de “compañeros” para asegurarse de que no se pierdan elementos críticos del proyecto o tarea. Permitir que su equipo descubra opciones, alternativas y haga que consideren los resultados potenciales puede ser muy útil para desarrollar sus habilidades de pensamiento crítico.

A medida que su equipo avanza, puede comenzar a ser más aventurero y, de hecho, permitir que su equipo formule y brinde recomendaciones para abordar los problemas que enfrenta su organización. Es una locura pero es verdad, no tiene que encontrar todas las respuestas y planes usted mismo. Si puede entrenar a su equipo de manera efectiva a lo largo del tiempo para hacer las preguntas correctas, identificar los elementos o variables importantes y obtener retroalimentación o aportes de las partes interesadas relevantes, ellos podrán y, a menudo, le proporcionarán recomendaciones para la mejora de procesos o soluciones de problemas que lo sorprenderán.

Empoderar a un equipo o a un miembro específico del equipo para abordar críticamente su trabajo diario también agrega enriquecimiento y satisfacción a su trabajo. Permita que su equipo administre realmente el área de la que son responsables y, naturalmente, comenzarán a evaluar los desafíos con un ojo más crítico. Hágales más preguntas abiertas y no se apresure a dar respuestas a sus preguntas. Enséñeles a investigar más, considere resultados alternativos y desafíe su aceptación de las normas para comenzar a introducir elementos de pensamiento crítico que desea fomentar.

En última instancia, debe demostrar y modelar el comportamiento que desea ver en su equipo. Si está haciendo suficientes preguntas y está atrapado en un modo de TAREA todo el día, entonces realmente no está pensando en soluciones o formas de mejorar la situación actual de la organización. Si está obsesionado con marcar las casillas de su lista, tampoco está ejercitando sus músculos críticos de pensamiento. Póngase a prueba para desarrollar un enfoque de pensamiento más crítico.

Hay un debate entre algunos de que el pensamiento crítico es un rasgo “con el que naces” o “sin el que naces”. Si bien algunos creen que la naturaleza tiene más que ver con la capacidad de pensar críticamente de lo que nunca lo hará, es mi opinión que tienes que ser un sujeto dispuesto y comprometido en cualquier caso. Es posible que tenga un empleado muy capaz que tenga las habilidades de forma natural y muestre poca o nada de iniciativa para aplicarlas. O puede tener a alguien que tenga que entrenar, que esté ansioso por aprender y aplique activamente lo que le enseñe. Por mi dinero, el segundo empleado es más valioso. La disposición a aprender de los errores, estar abierto al entrenamiento y aplicar nuevas habilidades será más valiosa a largo plazo.

Si cree que puede entrenar a sus empleados para que tomen las decisiones y elecciones correctas el 70% del tiempo, entonces debe arriesgarse. Es probable que coincida o supere su propio promedio de bateo si intenta hacer todo por su cuenta. Piénselo críticamente antes de simplemente decir que no.

 

Consulte este artículo de Harvard Business Review para obtener más información sobre cómo evaluar las habilidades de pensamiento crítico de su equipo.

https://hbr.org/2019/10/a-short-guide-to-building-your-teams-critical-thinking-skills?